Polos personalizados, apuesta por una imagen única

Apostar por una marca propia es siempre sinónimo de atención. Lo que es distinto y personal nos llama la atención. ¿Y trasladar tu marca a uno polo personalizado ? Es una buena propuesta. El polo es una prenda polivalente que cubre muchas posibilidades de personalización. Además, combina un toque chic con cierta elegancia informal.

Además, puedes adaptarlos a chicas y chicos, puedes jugar a configurarlo en colores lisos o en varios tonos diferentes, tienes el cuello característico que puede seguir la tonalidad del resto o marcar la diferencia, las mangas hay para elegirlas cortas o largas, el cuello permite formar un escote, más o menos pronunciado, y llevar botones o nada más que el acabado téxtil. En resumen, una apuesta sobre seguro a la hora de personalizar, aplicándole tu diseño propio.

Detalles a tener el cuenta

La lista anterior creo que da el suficiente cúmulo de ideas como para ir comenzando. Pero, primero, define tu diseño, tu marca personal. Es importante tener claro qué vas a mostrar y llevar un diseño en formato digital, sobre el que poder trabajar luego. Imagina que la empresa solo serigrafía o borda, pero no atiende pedidos creativos. Mejor, lleva tu diseño listo. Si no, elige un negocio donde tengan a alguien especialista en diseño. Y nunca dés permiso de impresión hasta que luzca como quieres.

Segundo, ¿cómo lo llevarás impreso? Un detalle pequeño podría trabajarse en bordado, confiriendo al diseño una textura y apariencia tridimensional. Para obras mayores, la serigrafía, en alguna de sus muchas posibilidades, será lo mejor.

Tercero, juega con las posibilidades del polo. No puedes tener la idea de una camiseta. Crea, configurando un diseño que tenga en cuenta el cuello. Puedes trabajarlo con alguna imagen a uno de los lados, detrás, o alargada en torno. También pensar en un solo color o varios, en listas alternas.

Cuarto, combina partes de la prenda. Por ejemplo, con el cuello y las mangas a juego, o solo el tramo final de las mismas. Alarga una lista de color por los bordes del polo. Termina los picos del cuello con algún detalle. Colorea el interior del cuello con la misma tonalidad de otras listas.

Quinto, modifica la misma prenda. El polo admite mangas cortas, también las largas y, no se te pase, hay opción sin mangas. Cómo no, piensa si es para chico o chica, ya que hay polos entallados. Y no olvides otro complemento que le sentaría bien: añadirle un bolsillito en el pecho. De hecho, ¿y si el diseño afecta especialmente a ese bolsillito, convirtiéndolo en el centro de atención?

Encuentra la mejor empresa y comienza a disfrutar

Polos personalizados

No te apresures. Siempre que puedas, date tiempo para buscar una buena empresa, donde veas que atienden tus peticiones, te adelantan modelos antes de imprimir algo y ves que los materiales que usan son duraderos.

Pregunta la mejor manera de conservar y lavar tu diseño. ¡Y a disfrutarlo!